-De los 216 coches asignados a los Distritos de Salud de Castilla-La Mancha, 165 tienen más de dos décadas de antigüedad y algunos superan los 300.000 kilómetros -La Central responsabiliza a la Consejería de Sanidad del deterioro extremo de estos vehículos que llegan a todos los rincones de la comunidad autónoma, lo que incide en el aumento de riesgo de accidentes
CSIF denuncia el abandono de la flota de vehículos dedicados a la inspección sanitaria alimentaria en la región
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), primer
sindicato en la Mesa General de Función Pública de Castilla-La Mancha,
denuncia el mal estado de la flota de vehículos de la Consejería de
Sanidad, que tras un largo periodo de abandono y falta de inversión se
encuentra obsoleta y necesitada de actualización en materia de seguridad
y de adaptación a normativas ambientales, en algunos casos con un
deterioro extremo.
Estos vehículos están dedicados a la inspección de la seguridad
alimentaria y a sanidad ambiental que se ocupa, entre otras funciones,
del control de establecimientos e industrias alimentarias, de la
inspección de carnes de caza y lidia, del control de aguas de consumo y
recreativas, de la vigilancia y control de residuos, plaguicidas y
legionela. En definitiva, son imprescindibles para mantener la labor de
los inspectores de salud pública.
En detalle, la provincia de Toledo cuenta con una flota de 68
vehículos: 53 tienen más de 20 años y 16 más de 24 años. En Ciudad Real,
de los 59 vehículos existentes 41 de ellos tienen más de 100.000
kilómetros, entre los cuales hay 6 con más de 200.000 y 3 con 300.000
kilómetros, siendo además insuficientes para los 73 inspectores que
prestan servicio en los distritos de esta provincia. En Cuenca de 33
coches, 26 tienen más de 20 años y 100.000 kilómetros. En Guadalajara,
de 11 vehículos 6 tienen más de 20 años y por último, Albacete, con una
flota de 45 vehículos, 25 tienen más de 100.000 kilómetros, 21 con más
de 23 años y entre ellos 13 pueden considerarse obsoletos.
En resumen, de 216 vehículos en toda la región asignados a los
Distritos de Salud, 165 tienen más de 20 años, esto se traduce en el
78,6 % del todo el parque móvil destinado a la inspección alimentaria
sanitaria, aguas de consumo y sanidad ambiental. Tal es la situación que
en ocasiones pasan la ITV al tercer intento.
El presidente del Sector de Administración General de la comunidad
autónoma de CSIF Castilla-La Mancha, Joaquín Sánchez, subraya que “la
Administración tiene la obligación de garantizar la seguridad de sus
empleados y de manera lamentable hay una enorme desidia en esta materia.
Estamos hablando de trabajadores que recorren todos los puntos de la
región. Es preciso priorizar la actualización de sus vehículos,
considerando los riesgos laborales en vehículos con más de dos décadas
de antigüedad y de 100.000 kilómetros”.
No en vano, al mal estado de los vehículos se añade la falta de
tecnologías actuales de seguridad en los vehículos como ESP, control de
tracción o airbags laterales, entre otros reduciendo la protección
activa y pasiva del trabajador y aumentando el riesgo de sufrir lesiones
en caso de accidentes.
Además, en criterios de eficiencia económica, una flota de
vehículos en estas circunstancias implica un enorme gasto en
mantenimiento, averías y gasto en combustible.
“Hacemos responsable directamente a la Consejería de Sanidad, pues
la situación es generalizada no habiendo tenido hasta la fecha ninguna
intención de atender las peticiones que se le hacen llegar desde los
responsables de cada una de las provincias y sin mostrar la más mínima
preocupación por la seguridad de sus funcionarios”, añade Sánchez.
Es más, CSIF señala que mientras otras consejerías han aprovechado
fondos de la UE y han invertido en actualizar sus vehículos, la
Consejería de Sanidad ha mirado hacia otro lado y ha abandonado su
parque móvil.
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