UNICEF expresa su profunda preocupación por los recientes ataques en Líbano, que han causado una devastación masiva y representan un nivel de violencia intolerable contra la población civil

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Líbano vivió ayer uno de los momentos más críticos desde el inicio del conflicto. En apenas diez minutos, más de 100 objetivos fueron atacados en Beirut y el sur del país, dejando a más de 254 personas muertas y más de 1.165 heridas, según datos de la Defensa Civil libanesa. Entre las víctimas, una vez más, se encuentran niños y niñas. Desde el inicio de la escalada de violencia, el balance acumulado es alarmante: 1.739 personas, de las que al menos 130 son niños y niñas, han perdido la vida y 5.873 han resultado heridas en este país, según el Ministerio de Salud libanés.

Los civiles, y en particular la infancia, deben ser protegidos en todo momento, y el derecho internacional humanitario debe respetarse plenamente. “Lo que estamos viendo en Líbano es inaceptable. La violencia está arrasando con la vida de niños y niñas que deberían estar protegidos siempre. No podemos normalizar que la infancia crezca entre el miedo, la pérdida y la destrucción. Cada ataque deja heridas profundas, físicas y emocionales, que marcarán a toda una generación”, ha afirmado José María Vera, director ejecutivo de UNICEF España.

UNICEF lamenta profundamente cada niño y niña que ha perdido la vida en medio del conflicto y expresa su dolor por todos los que se han visto afectados. Niños y niñas que deberían haber estado a salvo en sus hogares, comunidades y escuelas, aprendiendo, creciendo y soñando.

UNICEF continúa presente en Líbano, manteniendo su apoyo a la infancia y a las familias en situación más vulnerable. En las últimas semanas, más de 167.000 niños, niñas y familias desplazadas han recibido refugio y artículos esenciales, se han activado 40 clínicas móviles y entregado más de 140 toneladas de suministros médicos. Más de 5.400 niños, niñas y cuidadores han accedido a apoyo psicosocial y 139 recién nacidos y niños han sido atendidos en unidades de cuidados intensivos en 11 hospitales.

ALTO EL FUEGO EN IRÁN

Mientras, en Irán, UNICEF acoge el alto el fuego como un paso necesario y urgente, que podría abrir una ventana de esperanza para los niños, niñas y familias que han soportado un enorme sufrimiento.

Incluso cuando cesan los ataques, el impacto de la violencia en la infancia tiene consecuencias duraderas que no deben pasarse por alto. UNICEF acompaña en el pensamiento a las familias, a las comunidades y a todas las personas cuyas vidas han cambiado para siempre.

Durante todo el conflicto, UNICEF ha mantenido su presencia y sus operaciones en Irán, trabajando con sus aliados para dar apoyo a la infancia y a las familias. Entre otras acciones, ha reforzado los servicios de salud y ha desplegado suministros sanitarios, unidades móviles, tiendas de atención primaria y kits de emergencia, con el objetivo de restablecer el acceso a servicios esenciales para los niños, niñas y familias afectados.