Arranca la cuarta semana de la Huelga Nacional Médica y Facultativa con la exigencia de proteger la Sanidad Pública y avanzar hacia un Estatuto Propio para la profesión médica y facultativa

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Hoy ha comenzado la cuarta semana de la Huelga Nacional Médica y Facultativa Indefinida, convocada en todo el territorio nacional del 27 al 30 de abril. En Castilla-La Mancha, el seguimiento de la convocatoria está siendo similar al de semanas anteriores, si bien se constata que los nombramientos para servicios mínimos están siendo, en muchos casos, superiores a los establecidos oficialmente.

Desde el Sindicato Médico de Castilla-La Mancha lamentamos profundamente haber llegado a esta situación. Esta huelga no responde a una voluntad de confrontación, sino a la ausencia de respuestas ante problemas estructurales que afectan tanto a los profesionales como a los pacientes. La falta de diálogo efectivo y de medidas concretas por parte del Ministerio de Sanidad ha conducido a un escenario que nadie deseaba.

La Huelga Médica y Facultativa es consecuencia directa de la falta de respuesta del Ministerio de Sanidad, dirigido por Mónica García, que ha mantenido una posición de bloqueo sin propuestas reales ni voluntad de negociación con el Comité de Huelga Nacional. Ante una situación ya insostenible y sin avances efectivos, el Comité de Huelga Nacional considera ineludible su responsabilidad política y exige su cese o dimisión para abrir una vía real de diálogo.

Queremos trasladar a la ciudadanía un mensaje claro: esta movilización busca garantizar una Sanidad Pública de calidad, segura y sostenible. Los Médicos y Facultativos queremos atender a nuestros pacientes como merecen, con el tiempo necesario y en condiciones que aseguren la máxima calidad asistencial.

La situación actual es cada vez más preocupante. La falta estructural de Médicos y Facultativos compromete el funcionamiento del Sistema Sanitario. Las listas de espera continúan creciendo, muchos servicios hospitalarios y centros de salud carecen de las plantillas necesarias, y las condiciones laborales dificultan la cobertura de plazas, especialmente en zonas más vulnerables o de difícil acceso.

En este contexto, el colectivo médico y facultativo considera una cuestión esencial de justicia social poner fin a una situación sin límites claros en la jornada laboral. Actualmente no existe un tope real ni diario ni semanal, superándose en muchos casos las 48 horas semanales. Reclamamos el derecho a una jornada digna de 35 horas semanales, en línea con lo previsto para otros empleados públicos.

La situación actual constituye además una discriminación inaceptable, agravada por el hecho de que las horas realizadas en noches, fines de semana y festivos se retribuyen por debajo de la hora ordinaria. Asimismo, exigimos poder negociar nuestras condiciones laborales en ámbitos específicos, con representantes elegidos de nuestra propia profesión, garantizando una interlocución real y ajustada a la realidad médica, mediante la creación de mesas específicas donde nuestra profesión esté verdaderamente representada y pueda decidir sobre sus propias condiciones laborales.

A esta realidad se suma una sobrecarga asistencial que está impactando directamente en la salud de los profesionales, con el consiguiente riesgo para la calidad de la atención.

Desde el Sindicato Médico de Castilla-La Mancha CESM queremos expresar nuestro reconocimiento y apoyo a todos los profesionales designados para servicios mínimos, que garantizan la atención en hospitales y centros de salud. Su compromiso refleja, una vez más, la responsabilidad y vocación de la profesión médica.

Queremos atender a nuestros pacientes como realmente merecen: con el tiempo necesario, con garantías de seguridad y con la calidad asistencial que define a una Sanidad Pública de excelencia. Sin embargo, la situación actual nos genera una profunda preocupación, en un momento especialmente delicado para nuestro sistema sanitario.

Por ello, consideramos fundamental reforzar el liderazgo y abrir espacios de diálogo real que permitan afrontar con eficacia los retos existentes, adoptando medidas que aseguren tanto el bienestar de los pacientes como la sostenibilidad de una Sanidad Pública de calidad.

Mientras tanto, el sistema continúa sometido a una presión creciente, lo que repercute tanto en los profesionales como en la atención que recibe la ciudadanía, generando una situación que requiere soluciones urgentes y compartidas.

Es imprescindible que los Consejeros y Consejeras de Sanidad de las Comunidades Autónomas reaccionen ante una realidad cada vez más grave: la falta estructural de Médicos y Facultativos compromete seriamente el futuro de la asistencia sanitaria. En este contexto, resulta necesario que, desde sus responsabilidades, impulsen una interlocución activa con el Ministerio de Sanidad que favorezca la apertura de un proceso real de negociación, en el que se escuche a nuestra profesión y se dé una salida a un conflicto que nadie desea.

Por ello, reiteramos nuestro compromiso firme con la defensa de una Sanidad Pública digna, accesible y de calidad, basada en soluciones reales y en una implicación efectiva de quienes tienen la responsabilidad de garantizarla.