El Gobierno regional trasmite el pésame a la familia del escultor José Luís Sánchez, “un gran artista y un hombre generoso con la tierra que le vio nacer”

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El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Felpeto, ha trasmitido en la mañana de hoy en nombre del Gobierno de Castilla-La Mancha el pésame a la familia del escultor José Luis Sánchez, una figura que, a juicio del consejero, “fue siempre un gran escultor y un hombre generoso con la tierra que le vio nacer”.

Felpeto, que se ha pronunciado de este modo tras conocer el fallecimiento del genio de Almansa, ha reconocido que “tuve la ocasión de conocerle en mi época de concejal de Cultura en Toledo y el honor de recibir con el entonces alcalde y hoy presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, una de las cinco piezas que elaboró para su posterior instalación en las cinco capitales de provincia de la región”.

“Gracias a su generosidad ‘Clavileño’, así se llama la escultura, forma parte del patrimonio de la ciudad de Toledo”, ha manifestado Felpeto. “Se ha ido en silencio pero siempre estará en la memoria de los castellano-manchegos. Mi homenaje y también solidaridad con su familia y amigos”, ha añadido.

José Luis Sánchez

José Luis Sánchez nació en Almansa el 9 de diciembre de 1926 y contaba con una dilatada trayectoria dedicada al ejercicio de la escultura, siendo uno de los referentes de esta disciplina artística a nivel nacional. Sánchez fue coetáneo de Eduardo Chillida y pionero de la abstracción en España junto a figuras como Rafael Canogar, Antonio Saura, Manolo Millares, Luis Feito o Martín Chirino.

Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1987, el Gobierno de Castilla-La Mancha le nombró Hijo Predilecto de la región en 2009. Su obra está impregnada también de nociones próximas a la arquitectura, fruto de su colaboración con destacados arquitectos, entre los que se encuentran el daimieleño Miguel Fisac, Javier Carvajal o José Luis Fernández, a los que conoció tras fijar su residencia en Madrid en 1955.

Esta cercanía de su obra a la arquitectura es la que ha conferido a sus esculturas características fácilmente reconocibles, como la depuración en las terminaciones de planos y superficies, con formas que invitan a quienes las observan a aproximarse a ellas para tocarlas y tratar así de percibir las mismas sensaciones con las que fueron concebidas por Sánchez.