Ecologistas en Acción: La tragedia de Sant Llorenç (Mallorca) podría haberse evitado

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Ecologistas en Acción logró incluir en la legislación la obligatoriedad de eliminar todas las construcciones en cauces y zonas de alto riesgo de inundación. Las administraciones no han aplicado la legislación vigente en los últimos 17 años.

Ecologistas en Acción lleva 20 años denunciando la ocupación de los cauces por construcciones de todo tipo, lo que produce un grave daño ambiental, además de constituir un riesgo para la vida de las personas. De hecho, la organización ecologista consiguió incluir en la legislación, a través del artículo 28 de la Ley del Plan Hidrológico Nacional, la obligatoriedad de eliminar todas las construcciones que hubiera tanto en cauces como en zonas de alto riesgo de inundación.

Sin embargo, y a pesar de que este artículo lleva en vigor en España desde hace 17 años, las diferentes administraciones no lo han aplicado, y han permitido que se siga construyendo en estas zonas, por lo que el riesgo de que sucesos como el de Sant Llorenç se repitan en otros lugares de nuestra geografía es cada vez mayor.

Según estimaciones de Ecologistas en Acción, existen más de 40.000 construcciones distribuidas por el conjunto del Estado situadas en cauces y zonas de alto riesgo de inundación. La mayoría son viviendas, pero también hay polideportivos, campings, bares y todo tipo de construcciones. Una parte de las mismas se encuentran situadas en zonas de riesgo. A lo más que han llegado las administraciones es a identificar estas zonas, pero lo cierto es que no actúan sobre esas construcciones.

Ecologistas en Acción reitera una vez más su petición a las diferentes administraciones: que impida que se construya en los cauces y así, además de conservar los ecosistemas fluviales, se evite el riesgo que ello supone para la vida de las personas. La organización ecologista solicita también que se aplique la normativa vigente, procediendo a la eliminación de todas las construcciones que hay en los cauces y zonas de influencia directa de los mismos. Solo de esta manera se evitará que sucesos como los de Sant Llorenç vuelvan a repetirse, pues a medio plazo no se puede prever dónde va a llover, ni cuándo ni cuánto, pero lo que sí se sabe es por dónde va a correr el agua.